El obispo insta a "huir de la soberbia" e imitar la "humildad" de la Virgen

El obispo insta a "huir de la soberbia" e imitar la "humildad" de la Virgen

El obispo de Lugo, Alfonso Carrasco Rouco, instó este lunes a "huir de la soberbia" y aprender de la "humildad" de la Virgen María. "La soberbia te ciega y no es necesaria para nada. Es mejor ser inteligente, reconocer a Dios y aceptar que lo necesitamos", dijo.

En el transcurso de los actos religiosos con motivo del día de la Asunción de la Virgen –que tuvieron lugar a partir de las doce de la mañana en la catedral lucense– el obispo recordó la relevancia de esta fiesta, "ya que representa el ascenso de la primera humana a los cielos y el amor entre una madre y un hijo. María es la imagen de la humanidad salvada. Dios quiere salvar el mundo y el que quiera ser grande tiene que ser salvador de sus hermanos. No podemos despreciar nunca a nadie porque todos: hombres, mujeres, ancianos y niños, son criaturas de Dios", apuntó.

Carrasco Rouco recordó también que la Virgen de los Ojos Grandes, patrona de Lugo, "estuvo presente en los principales episodios" de la historia de la ciudad, e incluso relevantes figuras, como Alfonso II o Doña Urraca, dejaron testimonio de la devoción por Santa María de Lugo. "Alfonso X El Sabio también le dedicó cantigas, en las que reveló, por ejemplo, cómo sanó a una mujer paralítica de pies y manos". El obispo de Lugo agradeció la presencia de lucenses y turistas en los actos religiosos y cerró su homilía pidiendo "que el corazón no ceda nunca al mal".

Tras la celebración eucarística tuvo lugar la tradicional ofrenda floral, que contó con la actuación del Orfeón Lucense, que interpretó una pieza a la patrona en la capilla de la Virgen de los Ojos Grandes. Durante el acto en la capilla –que data del siglo XVIII y fue construida por Fernando de Casas y Novoa, también autor de la fachada del Obradoiro de la Catedral de Santiago– la corporación municipal protagonizó la tradicional ofrenda floral.

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