Celebraciones

El Orfeón Lucense ha celebrado su cumpleaños, un “suma y sigue” de su actividad, porque consideramos que una ocasión como esta no es para recrearse en lo conseguido sino para recapitular, respirar hondo y avanzar aún con más firmeza.

 

Teníamos que celebrar que en 2007 se cumplían veinticinco años desde que en 1982 el recordado José Castiñeira Pardo, sacerdote y Maestro de música de la Catedral lucense, refundió en una sola agrupación varios colectivos que dirigía... Con todas, consiguió un coro de alrededor de cien miembros al que bautizó como “Orfeón Lucense”.

 

De esta forma, ofrecía a la ciudad de Lugo una agrupación firme, robusta, que representase honrosamente a la ciudad en los lugares donde actuase, y fuese también el coro oficial de la catedral lucense. Pero además, rendía homenaje al primer Orfeón que tuvo la ciudad, uno de los primeros de Galicia, fundado por el músico lugués Xoán Montes, en 1879.

 

Desde aquella gran ocasión de 1982, cientos de conciertos, miles de ensayos, permanente entusiasmo, incorporaciones y bajas... los acontecimientos que suceden en agrupaciones como esta. Y la muerte, tan pronto, del fundador que nos dejó hace ya casi veinte años.

 

Por eso, siendo tan rotunda la cifra de los veinticinco años y tan histórica la del primer Orfeón Lucense –ciento veintiocho– afrontamos la celebración con entusiasmo y responsabilidad, porque cuando José Castiñeira eligió este nombre no lo hizo de forma gratuita sino plenamente consciente de que había que conservar memoria de aquel laureado Orfeón Lucense, luego Orfeón Gallego, uno de los mejores coros de su tiempo.


EN LOS PRIMEROS VEINTICINCO AÑOS

Pasó un cuarto de siglo. Y el Orfeón se especializó en el canto de música sacra, por vocación y porque es la música que canta en la Catedral. Por eso, desde hace casi una década, organizamos anualmente un Encontro Internacional de Música Sacra, en el que procuramos para Lugo un abanico de interpretaciones que satisfagan a los devotos de este género musical y atraigan a nuevos amadores de la música.

 

Se nos fue Don José, nuestro fundador y animador. Pero nos dejó a Nemesio Gutiérrez, alumno suyo, que fue miembro de la Schola Cantorum del seminario de Lugo, que nos dirigió desde 1989 hasta 2008. Y la nave va por los caminos de la música, que son infinitos, en los que afortunadamente nos acompañan otras agrupaciones lucenses –de la provincia y de la capital- que son numerosas porque grande es la afición a la música, varias más veteranas que nosotros, y una de ellas fundada por Enrique Alvarellos pocos meses antes que nuestro Orfeón, el Orfeón Xoán Montes, que honra con su denominación al primer fundador del Orfeón Lucense.



LA CELEBRACIÓN

Para poder celebrar honrosamente, brillantemente, nuestro aniversario, acudimos a las instituciones lucenses y gallegas relacionadas con la Cultura, y en todas encontramos acogida amigable y generosa. Quede constancia de nuestro agradecimiento al Ayuntamiento de Lugo, Diputación Provincial, Caixa Galicia, Xacobeo y Consellería de Cultura e Deporte da Xunta de Galicia, así como al Cabildo de la Catedral de Lugo por hacer posible esta fiesta.

 

De los aspectos a destacar de nuestra celebración figura en primer lugar el Pregón, que estuvo a cargo del musicólogo lucense residente en Valladolid donde es académico, Juan Bautista Varela de Vega, para seguir con la edición de una Medalla de Sargadelos; el ciclo “A música e a vida” en el que intervinieron Noemí Mazoy, Xesús Mato, Mini e Mero, para hablar de la influencia de la música en sus vidas; los Encontros de música sacra, Premios de la Música, el homenaje a nuestro fundador, y la publicación de los libros “Historia do Orfeón” de Varela de Vega y Ruth Fernández, y “Cinco séculos de música na Catedral lucense”, de Juan Bautista Varela de Vega.

A música é vida